cultivo de hortalizas

Cultivo de hortalizas: ¡Todo lo que necesitas saber!

El cultivo de hortalizas es una actividad fundamental en México y el mundo, de la que depende la estabilidad alimentaria y la calidad de la nutrición humana.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) valora a las hortalizas, al igual que a los frutos, como un elemento central en una dieta rica en macronutrientes, que fortalezca el sistema inmunológico y evite múltiples males y enfermedades.

Ante la relevancia de la horticultura, hoy nos gustaría hablarte sobre su estado actual en México y las mejores prácticas para llevarla a cabo con éxito, seguridad y calidad.

¿Te animas a aprender sobre este tema? Entonces, ¡sigue leyendo!

Realidad del cultivo hortalizas en México

México es uno de los mayores productores de hortalizas a nivel mundial. De hecho, desde hace varios años se encuentra entre los 10 principales países en este apartado.

En nuestra nación se producen prácticamente hortalizas de todas las clases en distintas regiones.

Específicamente, predominan cultivos de verduras de los siguientes tipos:

  • de raíz (rábano, zanahoria, betabel, etc.);
  • de flor-coles (coliflor, brócoli y alcachofa, entre otros);
  • de hoja (apio, acelga, lechuga, espinaca, repollo y perejil);
  • de tallos bulbos (Papa, ajo y cebolla);
  • de frutos (berenjena, ejote, chile, pepino, tomate y pimentón, por mencionar algunos).

Pero, entre todas estas, ¿cuáles son más relevantes en el sector agrícola mexicano? ¡Veamos algunas!

Chile

Sin duda, es la hortaliza icónica de México, que acompaña múltiples recetas típicas y que representa toneladas de exportación anualmente.

En concreto, en México se producen 8.5% de los chiles comercializados a nivel mundial.

Ejote

El 6.4% de la producción mundial de esta hortaliza está concentrada en territorio mexicano.

Cebolla, calabaza, tomate, brócoli y coliflor

México abarca poco más del equivalente al 2% de la producción de estas hortalizas en todo el mundo.

Buenas prácticas para el cultivo de hortalizas

¡Bien! Ahora que conoces la realidad del cultivo de hortalizas en México, veamos algunas buenas prácticas de horticultura, válidas y necesarias tanto en el entorno del país como en cualquier otro lugar.

¡Toma nota!

Optimizar las aplicaciones fitosanitarias

De estas aplicaciones depende la protección de tus plantas, independientemente de las hortalizas que estés produciendo, necesitas optimizarlas.

Uno de los pasos más convenientes, en este sentido, es la incorporación de pulverizadores modernos y de calidad, que además de garantizar gran alcance y extensas jornadas operacionales, ofrezcan precisión en las aplicaciones y brinden la calidad necesaria.

Garantizar la limpieza, calidad y seguridad del agua

Todas las etapas de la vida de la hortaliza —desde la preparación para la siembra hasta la limpieza de las mismas una vez cosechadas— ameritan de agua.

Una de las tareas claves en tus ciclos de producción de horticultura es garantizar la calidad de la fuente de agua desde el propio interior de las líneas de riesgo.

La condición de estas líneas y del agua en general influirán en el resto del ciclo, especialmente en el tipo de labores de cuidado y supervisión y en las cantidades y fertilizantes a aplicar.

Esto nos lleva a hablar de las mejores prácticas de gestión de los canales y líneas de agua de tus parcelas. Y, en este sentido, uno de los elementos más importantes es el análisis químico inicial para su posterior tratamiento.

Se trata de estudiar los minerales y microorganismos presentes en el líquido, para así determinar qué elementos tiene de más o qué necesita, lo cual se puede adecuar y ajustar luego por medio de tratamiento químico.

Además, tras de hacer los tratamientos necesarios, es importante mantener constante supervisión del agua, para detectar a tiempo potenciales contaminaciones externas, que pueden llevar patógenos y microbios a las plantas.

Analizar el suelo antes y durante el ciclo de producción

Al igual que el agua, es importe analizar el suelo y conocer sus propiedades y características, ya que de esto depende la estrategia y planificación de la siembra, el cultivo y la cosecha.

Hoy, existen múltiples sensores digitales y herramientas que permiten obtener en tiempo real indicadores como humedad y temperatura, para así tomas las mejores decisiones para la producción en el menor tiempo posible.

Hacer barbecho o volteo

Esta práctica sustentable permite incorporar a la tierra residuos y malezas de cultivos anteriores, lo cual beneficia a las plantas y además permite economizar.

Lo ideal es realizar este trabajo a una profundidad de unos 30 centímetros y unos 3 meses antes de la siembra. Esto permite que potenciales organismos nocivos queden expuestos al sol o al frío, para que luego no afecten a las plantas.

Cuidado de la higiene personal

Sí, la higiene personal juega un papel importante en la calidad y el desarrollo de las hortalizas, pues diferentes patógenos y microbios son transmitidos a las plantas por el ser humano.

Algunas normas generales y necesarias, en cuanto a higiene personal para el cultivo de hortalizas, son las siguientes:

  • no comer ni tocar alimentos en zonas de cultivo;
  • no entrar en contacto con las plantas sembradas en medio de procesos virales y de infecciones contagiosas;
  • tomar baños diariamente antes y después de trabajar en el cultivo;
  • lavarse las manos con abundante agua antes de entrar en contacto con plantas y frutos, para mitigar posibles químicos contaminantes.

¡Ya sabes! Aplica estás prácticas fundamentales para que tengas éxito con el cultivo de hortalizas.

Luego de obtener la producción, debes mantenerte atento a las condiciones de almacenamiento y transporte de tus hortalizas, pues se trata de alimentos muy propensos a la descomposición.

Uno de los puntos esenciales es evitar que las mismas permanezcan a alta temperatura y elevados niveles de humedad, ya que esto puede derivar en patógenos bacterianos como salmonela o E. coli, que atentan contra la seguridad alimentaria.

Si almacenarás hortalizas durante varios días, es importante que cuentes con un lugar en que la temperatura nunca sea mayor a 10 grados. Para lograrlo, seguramente necesitarás de equipos de refrigeración y artefactos similares.

¿Te pareció interesante todo lo que leíste en este post? Si te animas a compartir tu punto de vista acerca del cultivo de hortalizas, ¡deja un comentario abajo de esta publicación!

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