Fertilizantes

¡Todo lo que necesitas saber sobre los fertilizantes agrícolas!

Los fertilizantes son uno de los pilares de los ciclos de producción de todo agronegocio, independientemente del entorno en el que opera y de las semillas y frutos explotados.

No obstante, en ocasiones, los agroproductores no tienen una noción clara y profunda de estas sustancias orgánicas e inorgánicas, desconociendo, por ejemplo, las características y alcances de sus principales tipos.

También, muchas veces gestionan los fertilizantes de forma incorrecta, desaprovechando las dosis aplicadas y, en consecuencia, la inversión en estos productos.

Precisamente, en este artículo abordaremos estos puntos de interés sobre los fertilizantes, para que optimices la compra, manejo y uso de los mismos.

¡Toma nota!

Primero que todo, ¿cómo se aplican los fertilizantes?

Entre las formas más comunes para aplicar estos elementos nutritivos encontramos: a voleo, localización en bandas o hileras, aplicación cobertura, aplicación entre líneas y aplicación foliar.

¡Veamos en qué consisten!

Al voleo

Como su nombre lo refleja, se esparce el fertilizante al voleo, de forma manual o por medio de un equipo mecánico. Esta aplicación es ideal para cultivos densos.

Localización en bandas o hileras

Se emplea para localizar los fertilizantes en zonas y lugares específicos, concentrándolos en las partes del suelo de mayor interés o necesidad de nutrientes. También se realiza tanto a mano como con ayuda de equipos mecánicos.

Aplicación en cobertura

Consiste en esparcir al voleo sobre un cultivo en pie, como los de cereales, por ejemplo. También es una práctica muy utilizada en cultivos de forrajes con requerimientos adicionales de nitrógeno, potasio o fósforo.

Aplicación entre líneas

No es más que la aplicación de fertilizantes justo al lado de las plantas espaciadas en hileras. Se suele emplear en cultivos de caña de azúcar, algodón, maíz, entre otros.

Aplicación foliar

Es la nutrición a través de aplicaciones directas en las hojas, aportando macronutrientes a las plantas, y se emplea como complemento de la fertilización en suelos.

Tipos de fertilizantes

La segmentación de los fertilizantes se realiza de acuerdo a diferentes parámetros, como su origen, componentes y el tiempo de liberación de los nutrientes.

Tomando en cuenta estos factores, algunos tipos que podemos destacar son los siguientes:

Fertilizantes orgánicos

Entre los diferentes tipos de fertilizantes, estos son los más comunes y utilizados, debido a su bajo costo y a la facilidad para obtenerlos. Al mismo tiempo, son amigables con el medio ambiente, pues provienen de fuentes orgánicas, como refleja su nombre.

El estiércol y el compost son algunos de los fertilizantes orgánicos ampliamente utilizados en la industria agrícola, especialmente en cultivos de suelos calientes y con niveles medios o altos de humedad.

Fertilizantes químicos o minerales

También son empleados a grandes rasgos en el mundo agrícola, gracias a que son los fertilizantes que promueven mayores niveles de productividad.

A su vez, son los menos amigables con la naturaleza, por lo cual es importante racionalizar su uso y, preferiblemente, intercalarlos con elementos orgánicos, como los mencionados anteriormente.

Los fertilizantes químicos provienen de elementos minerales como la urea, el nitrato de sodio, el sulfato de amonio y el amoníaco.

Powered by Rock Convert

Fertilizantes de liberación lenta

Se les llama de esa manera porque liberan los nutrientes con lentitud y de forma prolongada, lo que favorece la absorción e incrementa la precisión de las dosis de aplicación.

Otra gran ventaja de este tipo de aplicaciones es que, al fomentar el equilibrio y la uniformidad en las dosis, evita la contaminación de aguas subterráneas a raíz de la acumulación de sales.

Generalmente, los fertilizantes de liberación lenta son de origen químico. Un claro ejemplo es la urea recubierta de azufre.

Además de lo mencionado, los fertilizantes pueden clasificarse según su formulación o presentación, principalmente en dos clases: sólidos y líquidos.

Buenas prácticas para el uso de fertilizantes

La fertilización de los procesos de cultivo es un arte que debe y necesita dominar todo agronegocio. Para desarrollar con éxito este proceso, conviene adoptar prácticas como:

Adecuar las dosis a necesidades particulares

No todos los cultivos y entornos demandan las aplicaciones de las mismas dosis de determinados fertilizantes, sean orgánicos o químicos.

Existen diferentes factores que necesitas analizar para adecuar y regular tus aplicaciones, como condiciones del suelo, rotación de cultivos, tipo de planta y fecha de siembra.

Emplear sistemas integrados de nutrición de plantas

Estos sistemas, recomendados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se basan en integrar y combinar el uso de fertilizantes orgánicos y minerales.

De esta forma, la actividad agrícola concilia la productividad, aportada por los compuestos químicos, con la protección ambiental, promovida con el uso de elementos orgánicos.

Añadir fertilizantes a las aguas de riego

Al igual que la fertilización foliar, esta práctica es un muy buen complemento para la nutrición del suelo y las plantas.

Independientemente de si riegas por inundación, irrigación o de forma subterránea, aplicar pequeñas y precisas dosis de fertilizante a las aguas puede promover buenos resultados.

Estudiar y enmendar los suelos

Para que los fertilizantes aplicados sean absorbidos de manera óptima, también es necesario que tus suelos estén fertiles y permanezcan el estado idóneo.

Por ese motivo, constantemente debes analizar factores como la acidez y, de ser necesario, realizar enmiendas y ajustes, a través de la aplicación de elementos de equilibrio como la cal, por ejemplo.

Emplear únicamente de productos certificados

Al comprar productos fertilizantes, solo debes tomar aquellos que tienen una buena reputación en el mercado y que, sobre todo, poseen certificaciones de sustentabilidad y calidad.

Además, incluso aunque sean insumos altamente recomendados, evalúa siempre la reacción de tus suelos y plantas, con la finalidad de detectar a tiempo potenciales problemas o resultados no deseados.

¡Bien! Si llegaste hasta aquí ya conoces con profundidad cómo se aplica la fertilización, cuáles son las mejores prácticas para hacerlo y de qué forma se categorizan estos insumos y productos agrícolas indispensables.

La información que encontraste aquí te servirá como guía para desarrollar los procesos de nutrición y fertilización de tus ciclos de producción, siguiendo los mejores principios tanto de rendimiento como de sustentabilidad.

¿Te pareció interesante esta lectura? Si quieres interactuar a diario con otros materiales como este, ¡no tardes en suscribirte a nuestro newsletter!

¡Comparte!

Recibe actualizaciones de nuestros contenidos. Suscríbase a nuestro boletín de noticias.

Email registered successfully
Oops! Invalid email, please check if the email is correct.

Say what's in your mind

Your email address will not be published.